Con la llegada de la crisis, nos encontramos con un mercado laboral algo distinto al que estábamos acostumbrados. Leemos en El País que ante el aumento de candidatos, un 20% de las empresas pide a sus nuevos trabajadores que hablen más de una lengua, lo cual funciona de filtro, ya que un 47% de los españoles afirma no hablar nada más que su idioma materno.

Aunque en Europa es obligatorio el conocimiento de dos lenguas además de la materna, en España la única obligatoria es el inglés, imprescindible en un mundo globalizado como llave para hablar con otros países. Según datos de Randstad, hablarlo aumenta un 44% las posibilidades de conseguir un trabajo, por lo que las distintas academias de idiomas están viendo un aumento en las solicitudes de nuevos alumnos.

Las empresas se hacen cargo de que tener entre sus trabajadores personas que dominan el inglés les garantiza mejorar sus negocios a nivel internacional, por lo que también se están procurando clases para sus empleados, preferentemente con profesores nativos que puedan explicarles los términos específicos usados en su área.

Vía | El País