Muchas PYMES se encuentran con que han tocado su techo en el mercado español. Bien porque la demanda ya no crece más o porque la oferta en nuestro país ha crecido hasta hacer necesaria una bajada de precios para poder ajustarla, a muchos emprendedores les ha llegado el momento de saltar al mercado internacional, ya sea europeo o mundial.

Hay muchos productos españoles que en el extranjero se podrían vender como premium (estoy pensando en ciertos alimentos como aceite de oliva o jamones, pero también se podría aplicar a servicios) con una sencilla infraestructura a escala de la que ya tenga la empresa. Una de las mayores barreras para no dar el salto al exterior es precisamente la falta de idiomas, especialmente el inglés (aunque se podría aplicar también al alemán, portugués… en función de dónde se quiera exportar) y esta será una de las ventajas competitivas que permitirán salir de la crisis antes a las empresas españolas.

Los cursos de idiomas para empresas se hacen cada vez más necesarios tanto para los altos mandos como para los asalariados que tienen que enfrentarse cada día con una clientela internacional si quieren ampliar el negocio.