Leemos en la prensa que en la actualidad, después de los niños y adolescentes, los treintañeros son los que más se apuntan a aprender idiomas de forma presencia. Tanto es así que en torno a un 20% de las inscripcciones realizadas pertenecen a personas que tienen entre 30 y 40 años.

Esta generación es la que ha comprendido que el saber un idioma puede ser la diferencia entre un buen trabajo y un trabajo excelente. Estos treintañeros están muy motivados para aprender una nueva lengua y así lo manifiestan en sus lecciones.

Las empresas han detectado esta tendencia y muchas prefieren ofrecer cursos de idiomas a sus trabajadores frente a otras ventajas. El idioma preferido es el inglés, pero no se quedan atrás otros como el francés, el alemán o el italiano en función de dónde esté el lugar de actuación de cada empresa.