Poco a poco las empresas van dándose cuenta del valor añadido que tiene que sus empleados aprendan inglés. Si hace unos años el gasto de aprender inglés corría casi siempre de parte de los trabajadores, actualmente hasta un 46% de los que aprenden esta lengua lo hacen en sus propias empresas.

Las firmas han observado que el inglés facilita a sus trabajadores que se relacionen a nivel internacional y que gracias al dominio de esta lengua aumentan las posibilidades de negocio en el extranjero.

En ese mismo estudio publicado por CNN Expansión, explican que un 27% de las personas que aprenden inglés lo hacen mientras trabajan, resaltando que la mayoría de los abandonos es por falta de tiempo. En ocasiones, una solución puede ser aprenderlo justo antes o justo después de trabajar, ahorrando desplazamientos al alumno para mejorar su motivación.