El italiano moderno es una lengua con una historia larga pero compleja. En realidad, llamamos italiano al dialecto toscano de Florencia, Pisa y Siena que se impuso en toda la península Itálica debido al prestigio que tenía al ser la lengua utilizada por Dante para escribir su “Divina Comedia”, que se considera la primera obra literaria escrita en “lingua moderna”.

Existen testimonios escritos de esta lengua, ya bien diferenciada del latín, desde el siglo IX, y muchos de los grandes literatos italianos la emplearon por haber nacido en la Toscana.

El italiano moderno fue la lengua elegida cuando se unificó Italia en el siglo XIX, convirtiéndose en la lengua oficial del país dejando para un uso menos intensivo todos los dialectos que había en la península (que se siguen usando hoy en día, no obstante). Por supuesto, con la llegada de la televisión, el uso del italiano se intensificó y así llegamos a la situación actual en la que la Constitución italiana sólo reconoce a éste como idioma oficial.

Muchos de los alumnos que comienzan a estudiar italiano lo hacen persuadidos de que será un aprendizaje rápido ya que es muy similar al castellano, aunque lo cierto es que para dominarlo y poder hablarlo correctamente se hace necesario estudiar a fondo la gramática y la ortografía.

En la actualidad, se calculan que hay unos 120 millones de italoparlantes entre los que viven en la propia Italia, así como en otros países donde es la lengua oficial, como San Marino, Suiza o la Ciudad del Vaticano.