Dos psicólogos españoles y un neurólogo alemán han demostrado recientemente que cuando una persona aprende un nombre, reacciona una parte distinta de su cerebro que si aprende un verbo. Para realizar este estudio, han utilizado imágenes cerebrales tomadas con resonancia magnética.

Los investigadores sabían que muchos pacientes con daño cerebral tenían problemas para procesar este tipo de palabras, y que los niños aprendían antes los nombres que los verbos. Además, los adultos también reaccionaban más rápido a los nombres en los tests cognitivos.

Los investigadores idearon un experimento basándose en estas ideas. Eligieron 21 personas que aprenderían nombres y verbos mientras registraban sus reacciones neurológicas mediante resonancia magnética. Esta técnica les ha posibilitado reconocer qué regiones del cerebro se activan cuando una persona desempeña una tarea.