En estos términos se expresó un profesor de chino entrevistado en el diario ABC. Hsiang Fang, que así se llama, cuenta cómo el chino es la base que sustenta a otras lenguas asiáticas, como el japonés con el que comparte ideogramas muy similares.

Fan cuenta cómo la mayoría de las personas que comienzan un curso de este idioma lo hacen por el interés por conocer otra lengua y otra cultura pero cada vez más lo necesitan para hacer negocios y conseguir mejores trabajos ya que cada vez hay más comerciantes chinos en el mundo. El profesor cuenta que hay que acercarse al chino con una nueva mentalidad ya que no tiene nada que ver con el castellano y es importante cambiar “la forma de pensar”.

De hecho, no es un tópico lo que se dice muchas veces que cambiando la entonación, la misma palabra cambia por completo de significado. En mandarín hay hasta cuatro tonos distintos y los ideogramas representan sonidos.

Hsian Fan cuenta que la gramática es relativamente “sencilla” y que lo que más cuesta es la “adquisición de los ideogramas”. Para hablar un nivel básico de chino, habría que dominar de 100 a 150 ideogramas de los 3.000 o 4.000 que tiene el idioma.