En una entrevista concedida al diario Deia, el catedrático de biolingüística Juan Uriagereka ha explicado que las dificultades para aprender varios idiomas dependen de los cambios hormonales de la adolescencia, ya que de niños es mucho más sencillo el aprendizaje. En la misma entrevista, Uriagereka, cuenta cómo “lo más natural” es hablar tres o cuatro lenguas con soltura pues nuestro cerebro está configurado para ello.

La disciplina que domina el catedrático, la biolingüística, engloba tanto ciencias biológicas como biología molecular, neurobiología e incluso física de sistemas. En ella se estudia tanto cuestiones evolutivas hasta el desarrollo de los fetos y los procesos mentales activados para tener una conversación compleja.

De la entrevista se desprende que a la hora de aprender un idioma hay tanto factores innatos como otros aprendidos, y que cualquiera puede aprender cualquier idioma al menos en teoría.