El estudio ELAN, llevado a cabo en empresas de la UE, analiza la situación del multilingüismo en las pequeñas y medianas empresas (PYME) así como su productividad. En el informe se explica que las lenguas que más se utilizan en los mercados extranjeros son el inglés (69,2%), el francés (55,3%) y el español (40,8%), pero sólo un 11,2% el portugués y un 12,4% el alemán, a pesar de ser estos dos mercados principales.

Las empresas todavía utilizan poco los servicios de traducción e interpretación, aunque se empiezan a usar en las lenguas de mercados emergentes como por ejemplo China y Rusia. El multilingüismo es una oportunidad inmejorable para la internacionalización de las PYMES , pero en el estudio se ha visto que en España no se dominan lo suficiente las lenguas de algunos mercados principales y emergentes, por lo que hace falta invertir en ello para consolidar la internacionalización de la economía.

El 15,5% de las empresas encuestadas tienen intención de comerciar en nuevos mercados, y muchos de estos mercados reclaman el conocimiento de lenguas como chino, ruso, japonés o árabe. A pesar de que China y Rusia son el segundo y tercer mercado en que quieren comerciar en el futuro las empresas, sólo un 1,8% y un 1,1% prevén formar a sus trabajadores en chino y ruso durante los próximos tres años. Hay una confianza excesiva en la autosuficiencia del inglés como lengua franca internacional, como demuestra el hecho de que el 90% de las firmas creen que necesitarán formación en inglés.