Aprender idiomas no es sencillo, y depende del momento de la vida de cada uno en el que se decide comenzar a aprender. Además, según el contexto de cada uno y en función de los idiomas que ya maneje. Por ejemplo, si alguien habla castellano o portugués, le será más fácil aprender francés o italiano porque guardan muchas similitudes y pueden deducir muchas palabras de vocabulario.

El caso es que un 50% de los requisitos para aprender una nueva lengua son que el alumno esté motivado para aprenderla. Las motivaciones de nuestros alumnos suelen ser laborales, pero hay quien decide aprender un nuevo idioma para viajar, para conocer nuevas personas o incluso sólo por curiosidad porque les atrae el sonido de cierta lengua.

¿Vosotros qué motivaciones tenéis para aprender un nuevo idioma?