Hoy en El País podemos leer un interesante artículo sobre un nuevo dialecto que se está extendiendo por todo el mundo entre los que hablan inglés pero no son nativos de esa lengua. Jean-Paul Nerrière ha sido quien le ha puesto el nombre globish a este idioma, un inglés simplificado, que hablan entre sí las personas que están aprendiendo pero que ya lo usan para comunicarse incluso en situaciones complejas.

Según el reportaje, los profesores temen que esta corriente acabe con una simplificación del idioma o que las personas que lo estudien acaben hablando un mal inglés.

Evidentemente, el globish puede ayudar a saltar la barrera de muchas personas que entienden esta lengua como algo complicado, pero en Babelia Formación pensamos que ya que puedes aprender con profesores nativos, ¿por qué no aprender con profesores nativos que hablen inglés? (Aparte de que no hay nadie que sea nativo en globish…)