Nos ha parecido muy interesante este artículo del Huffington Post en el que se habla de los motivos de un periodista para estudiar un segundo idioma (en este caso, su lengua materna es el inglés y está aprendiendo español). Además de explicar su motivación, el autor nos cuenta una interesante teoría acerca de cuántas horas de trabajo hacen falta para ser un experto en otra lengua.

Según Michael Masteron hacen falta 1.000 horas para pasar de la incompetencia a una habilidad valiosa, y otras 5.000 más para ser un experto. La buena noticia es que dentro de esas horas, computan no sólo las clases, sino el trabajo en casa, las películas en versión original, los libros que se lean, los viajes en los que solo nos relacionamos con extranjeros…

Nos ha parecido muy interesante este baremo, pero le vemos la pega de tener que ir contando las horas. Lo bueno es que si le ponemos empeño y vamos concentrando varias horas juntas, llegaremos antes a nuestros objetivos.