Treinta árbitros y jueces de línea desde 28 países están trabajando para que en el Mundial de Sudáfrica todo salga bien (aunque es cierto de que no siempre lo logran). Como podéis imaginar, entre ellos debe haber un idioma común para poder hablar entre ellos, ¿cuál es el idioma común?

Evidentemente, como en otros ámbitos laborales la lengua franca es el inglés, aunque no todo el mundo lo hable a la perfección, aunque sirve para entenderse al menos a nivel básico. Detalles como este ponen en relieve la importancia de manejar bien el idioma de Shakespeare en el mundo laboral, sea cual sea el ámbito en el que se trabaje.

Hoy en día hablar otros idiomas en el trabajo es un plus del que nadie puede prescindir.