Dice un dicho que “tienes que comprar en tu idioma pero tienes que vender en el idioma del comprador” y en el mundo globalizado en el que vivimos cada vez es más cierto. En un estudio publicado por Exec Digital explican cómo la situación incluso en países de habla inglesa (que se supone que hablan la lengua franca de nuestros días) se está volviendo crítica. Un segundo idioma sirve a las empresas para poder abrirse paso en países emergentes, siendo el mandarín el idioma más útil después del inglés.

Con la crisis, se ha hecho necesario mejorar las técnicas para exportar y las exportaciones pasan cada vez más por el correcto manejo de un segundo idioma. Si bien las empresas no piden que se domine una segunda lengua, sí que es útil poder comunicarse a nivel conversacional con otros países para establecer unas relaciones más sólidas.

Con un 75% de la población mundial que no habla inglés, ¿se van a conformar las empresas con solo pedir un segundo idioma?