Aprender un idioma es una tarea que exige constancia, pero hay ciertas técnicas que pueden facilitar el aprendizaje y hacer más rápido el proceso. Veamos:

1) Participar en grupos de número reducido. Cuantos menos alumnos haya, más rápido se podrá avanzar en el aprendizaje.

2) Repasar todos los días lo aprendido. Llevar un cuaderno con los apuntes siempre encima puede hacer que se te ocurra repasar mientras estás esperando al autobús o en los tiempos muertos.

3) Aprovechar todas las oportunidades posibles para comunicar en el nuevo idioma.

4) No olvides que para dominar un idioma hacen falta años incluso. La constancia es la mejor herramienta.