Lo fundamental para aprender un idioma es la motivación. En la motivación reside la fuerza para resistir años de práctica y aprendizaje. El repaso del vocabulario y la gramática son fundamentales pero si no existe una motivación para repasar y seguir aprendiendo, no sirve de nada.

Un alumno motivado superará antes las primeras fases de aprendizaje de un idioma y llegará antes a las fases sucesivas en las que el aprendizaje se vuelve más fácil y la frustración desaparece. Aprender vocabulario exige constancia y estudio, cosas que solo se mantienen a lo largo del tiempo si se tiene una motivación suficiente.

Es fundamental, a la hora de ponerse a estudiar un idioma, tener una motivación clara para que el camino no se haga cuesta arriba. ¿Vosotros estáis motivados?