Según el diario Herald Scottland, no cesa de aumentar el número de empresas británicas que eligen el alemán como idioma estudiado por sus trabajadores. Tanto es así que esta lengua ha adelantado al francés, que era la que tradicionalmente se elegía.

Puerta de Brandemburgo

Las empresas indican que buscan la excelencia de los alumnos de idiomas alemanes, a los cuales no se les permite acceder a una titulación universitaria si al menos no hablan dos lenguas. Otro de los motivos es que Alemania es el segundo país con más relaciones comerciales con el Reino Unido, por lo que dominar su lengua supondrá unos negocios más fluidos en ambos sentidos.

Para los alumnos británicos aprender alemán es una tarea difícil pero se simplifica gracias a que el inglés ha tomado prestadas algunas palabras alemanas en su vocabulario habitual como kindergarten (guardería).

Imagen de Jonay