Golden Gate in San Francisco, California

Con el año nuevo, el propósito de muchas personas es aprender idiomas, con las más diversas motivaciones. Hoy vamos a hablar de las implicaciones económicas de no hablar un idioma extranjero, como por ejemplo que las multinacionales es posible que no contraten trabajadores que solo hablen su idioma nativo.

Según Eurostat, el 83% de los estudiantes europeos de secundaria estudian un segundo idioma (el 60% inglés) pero además hay un 8% que estudia un tercer idioma. No obstante, los expertos están de acuerdo que con las clases de idiomas recibidas en los colegios e institutos no es suficiente, ya que no se alcanza el nivel necesario para desenvolverse con soltura en un idioma extranjero por lo general.

Aprender bien un idioma extranjero no solo es una buena inversión para los individuos sino también para las empresas,que se encontrarán con que tener unos trabajadores que hablen más de un idioma les posiciona mejor a la hora de realizar una expansión a un país extranjero frente a otras compañías que no tengan plantillas bilingües.

Imagen de Alain Picard