En ocasiones una misma empresa tiene dos sedes y necesita que los trabajadores de ambas dominen un idioma extranjero. Lo más habitual es que cada una de las sedes gestione la academia local que le proponga las condiciones más ventajosas en cuanto a calidad de la enseñanza, horarios y profesores, pero en ocasiones merece la pena que lo realice una sola empresa.

Las pequeñas academias no se pueden permitir tener varias sedes y si las tienen no tienen por qué coincidir con las de la empresa que necesitan, por lo que es importante tener la enseñanza centralizada. En ocasiones una solución para este tipo de empresas es el aprendizaje de idiomas por teléfono con lo que se evitan el desplazamiento del profesor pero tiene la desventaja de que se pierden las interacciones del cara a cara.

En cualquier caso, que una misma empresa lleve la formación en idiomas de varias sedes puede ayudar a comparar mejor los niveles de los diversos trabajadores ya que se trabaja con un mismo baremo y con métodos de enseñanza similares.