En la revista Time han publicado un reportaje en el que explican la unión entre la adquisición del idioma y la comprensión de los números a raíz de una población nicaragüense de sordos que hablaban una lengua de signos que habían inventado ellos mismos para hablar con sus amigos y familiares.

Lo que descubrieron los investigadores fue que esta población tenía problemas para contar números por encima de 3 y por supuesto tampoco podían sumar grandes cantidades. Lo que averiguaron es que los niños que aprenden con otros niños la lengua de signos, aprenden también a contar y las relaciones entre los números (por ejemplo, que 8 es mayor que 7 y el doble de 4).

Los investigadores concluyeron que los niños aprenden los números como una lista y pueden recitarlos en orden cuando los están aprendiendo pero aún no conocen el valor de los mismos. Para aprender un idioma, por lo tanto, es tan importante conocer las palabras como los números para poder pensar en abstracto.