Cuando dejamos de practicar un idioma, lo más normal es que se nos vaya oxidando poco a poco y cada vez nos cueste más hablarlo; el idioma cae en desuso y vamos perdiendo fluidez.

También podemos encontrarnos con que tenemos un nivel de inglés, alemán, etc, ya bastante alto y que los cursos generales no nos ayudan, pero si no hacemos ningún curso, podemos desaprender.

Nos podría ocurrir también que tengamos un horario laboral y una vida personal repleta de compromisos y con falta de tiempo para practicar un idioma. Todo lo que tenemos que hacer durante el día ocupa demasiado tiempo.

Para estos casos, existen multitud de soluciones: pueden leer libros, practicar intercambio de conversación, realizar cursos multimedia, o pueden optar por las clases telefónicas.

Las clases telefónicas son una opción cómoda, económica y fácil de practicar un idioma y desarrollar la comprensión auditiva y la expresión oral (objetivos muy ansiados entre los que aprenden idiomas en empresas y fuera de ellas)

¿Y cómo es una clase telefónica?

Es muy sencillo, el profesor envía algún tipo de material al alumno: un texto, un ejercicio más elaborado, un vídeo, algún tipo de dinámica, etc y el alumno reflexiona sobre el material durante los días que no tiene clase. Durante la clase telefónica se suele hablar sobre el tema del texto, vídeo, o se corrige el ejercicio, o se lleva a cabo parte de la dinámica.

Es recomendable que la duración de la clase no sea muy extensa, lo más recomendable y común es que este tipo de clases tenga una duración máxima de 30 minutos. Además de todo esto, las clases telefónicas tienen la ventaja de poder realizarse desde cualquier parte, no tienes que encontrarte siempre en el mismo lugar, por lo que es más fácil también respetar un horario fijo.

Desde Babelia Formación os animamos a probarlas, son una herramienta de lo más cómoda y útil🙂