Cursos de idiomas


A lo largo de la historia, la enseñanza de idiomas y su metodología han ido evolucionando y mejorando de forma que hemos llegado a una forma de enseñar idiomas que tiene el objetivo de la comunicación efectiva: la metodología comunicativa. 

Esta metodología consiste en adquirir la lengua a través de situaciones reales concretas en las que se combinan todas las destrezas que combinan un idioma; esto es, que no debemos separar, por ejemplo, la gramática del léxico o de la comprensión auditiva, sino que hay que trabajarlas en su conjunto, ya que en el momento de la comunicación aparecen también combinadas.

De esta forma, siempre que preparemos una unidad didáctica, hemos de tener en cuenta que debe trabajar en todas las habilidades comunicativas.

Comunicación

A la hora de elaborar una unidad didáctica, deberemos crear primero el “esqueleto” de la misma, es decir, la relación temas que se tratarán en conexión. Por ello, hemos de tener en cuenta que habrá que combinar la gramática, con las habilidades orales, la capacidad auditiva y de comprensión tanto oral como escrita y la expresión oral y escrita.

El alumno deberá aprender de este modo la gramática, los géneros discursivos, las funciones comunicativas, los comportamientos socioculturales de la lengua que estudia (ya que difieren entre los diferentes países), las estrategias pragmáticas, la cultura y, por último, pero no menos importante, la fonética, que parece que a veces se queda de lado.

La combinación de todos estos factores hace que el alumno sea competente en la comunicación y pueda realizarla de forma efectiva.

Por eso en Babelia Formación seguimos la metodología comunicativa; por eso y porque creemos en ella, ya que vemos que es mucho mejor esta forma de aprender, que a la “antigua usanza” , cuando se trabajaba sólo la conjugación de los verbos y no se enseñaba, por ejemplo, cómo se pide un vaso de agua en español.

Os recomendamos a todos los profesores que tratéis de enseñar de esta manera.

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Más allá de la elección de un idioma que nos sea más o menos familiar para aprenderlo, conseguir un profesor que sea competente es la variable más importante a la hora de conocer y manejar correctamente una lengua extranjera. Un buen profesor no solo enseñará de una manera clara y eficaz, sino que sabrá cómo estimular a los alumnos para que aprendan más deprisa y de manera más eficaz.

Los profesores son la base de todo aprendizaje, y deben conocer el nivel y las limitaciones de los alumnos para poder adaptar la materia lingüística a las necesidades de cada uno. También deben conocer las diferentes herramientas de las que se disponen en los cursos de idiomas para elegir en cada momento la óptima.

Aprender un idioma es más fácil si se tiene al lado a un profesor que sepa la mejor manera de transmitir sus conocimientos de manera duradera.

Aunque año tras año el inglés sigue siendo el idioma más demandado, lo cierto es que cada vez hay más empresas que se expanden en el extranjero solicitando nuevas lenguas para que aprendan sus empleados. Si este año hemos vivido un boom de los cursos de alemán, en Babelia Formación cada vez vemos más personas que desean aprender ruso, chino o árabe entre otros.

La formación de los trabajadores en idiomas extranjeros facilita a las empresas que realicen importaciones y exportaciones de productos y servicios a otros países. De hecho, cada vez es más importante que los trabajadores dominen dos lenguas con un nivel intermedio además de la suya nativa.

Los idiomas más demandados como tercera lengua serían el francés, el alemán y el chino, que han experimentado un alza muy grande en los últimos meses.

La Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia se ha reunido la semana pasada en Washington y los expertos han dictaminado que la mejor gimnasia cerebral para prevenir demencias seniles como el Alzheimer es aprende idiomas. Las personas bilingües estudiadas tenían mayor capacidad de concentración y aprendizaje.

Los niños bilingües tienen la memoria activa en todo momento y son capaces de separar ambas lenguas, mientras que incluso aquellas personas que aprenden idiomas cuando son adultos también tienen mayor capacidad de desarrollar más algunas partes del cerebro, aunque estos últimos tienen que dejar de pensar en uno para centrarse en el otro mientras que los niños pueden pensar en ambos simultáneamente.

Pero no sólo ser bilingüe, sino también aprender un idioma de adulto puede ayudar a retrasar los efectos del envejecimiento, según explicó la doctora Ellen Bialystok, profesora de Psicología de la Universidad de York en Toronto (Canadá).

Como hemos visto, ha crecido tremendamente la demanda de cursos de alemán, no solo entre particulares sino también de cursos de alemán para empresas.  Uno de los objetivos de esta formación sería acceder a los exámenes oficiales de alemán que puedan acreditar el nivel adquirido.

Una preparación ad hoc para estos tests fomenta que los alumnos tengan más facilidad a la hora de abordarlos ya que han practicado con ejemplos reales de exámenes. Además de adquirir y mejorar las competencias comunicativas de los alumnos, estos estarán muy bien preparados para abordar las pruebas con más posibilidades de aprobar.

Los profesores nativos con los mejores materiales de enseñanza pueden llevar a los alumnos al éxito en estas pruebas si estos trabajan y se esfuerzan para conseguirlo.

Hoy en día hablar una segunda lengua se ha convertido en un requisito indispensable para los trabajadores de muchas empresas. Las compañías, sabedoras que unos trabajadores bilingües pueden ser la diferencia entre una expansión internacional y verse recluidos solamente al mercado español, cada vez buscan que sus trabajadores hablen más idiomas.

Una segunda lengua permite incluso a las empresas orientadas a servicios B2B poder optar a trabajar al servicio de una multinacional que necesite que todas sus filiales hablen, además de la lengua del país donde se encuentran, el de la empresa matriz. No solo el inglés es indispensable sino cada vez más vemos en España empresas francesas, alemanas o suecas que necesitan comunicarse con las filiales y con otras empresas en su lengua nativa para poder comprenderse mejor.

Las empresas españolas cada vez más se decantan por planes de formación integral en idiomas para sus trabajadores para poder expandir su radio de acción a empresas cada vez mayores en tamaño.

Hasta ahora, los lingüistas estaban de acuerdo en que la longitud de las palabras de una lengua dependía de la frecuencia de uso de las palabras. Sin embargo, un reciente estudio publicado por Physorg indica que la longitud de las palabras en realidad tiene más que ver con la cantidad de información que proporcionan los términos en vez de con su frecuencia de uso.

El estudio se realizó en el MIT, donde analizaron 11 idiomas europeos en textos similares contando la frecuencia de aparición de ciertos pares de palabras en una secuencia. Asumieron que cuanto más predecible es una palabra, lleva menos información ya que esta depende del contexto

En este estudio, la longitud de una palabra estaba relacionada con la transmisión de información en un lenguaje más eficiente que además hacía que fuera más fácil comprender los discursos. Las palabras más cortas que llevan menos información serían fundamentales en el discurso para poder entenderlo mientras que las más largas llevan más información pero obstaculizan la comprensión.

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