Como hemos visto, ha crecido tremendamente la demanda de cursos de alemán, no solo entre particulares sino también de cursos de alemán para empresas.  Uno de los objetivos de esta formación sería acceder a los exámenes oficiales de alemán que puedan acreditar el nivel adquirido.

Una preparación ad hoc para estos tests fomenta que los alumnos tengan más facilidad a la hora de abordarlos ya que han practicado con ejemplos reales de exámenes. Además de adquirir y mejorar las competencias comunicativas de los alumnos, estos estarán muy bien preparados para abordar las pruebas con más posibilidades de aprobar.

Los profesores nativos con los mejores materiales de enseñanza pueden llevar a los alumnos al éxito en estas pruebas si estos trabajan y se esfuerzan para conseguirlo.

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Después de la visita de Angela Merkel a España la semana pasada, ha quedado claro que las personas que sepan alemán estarán mejor preparadas para irse a trabajar a su país, por lo que se ha disparado la demanda de este idioma en todas las academias. En Babelia Formación también hemos notado un ligero aumento, ya que las empresas que cuenten con trabajadores que hablen alemán también estarán mejor posicionadas para hacer negocio con Alemania.

No obstante, solo los trabajadores más cualificados podrán trabajar fuera de España así que esta demanda se ha visto aumentada sobre todo en ingenieros y licenciados. Los cursos intensivos son los más demandados para este tipo de trbajadores, aunque es cierto que la lengua alemana requiere mucho trabajo para ser aprendida correctamente.

El mayor problema de los trabajadores que comienzan a aprender alemán es que van a necesitar al menos un par de años hasta alcanzar el nivel requerido por las autoridades germánicas para acoger nuevos trabajadores en su país.

A la hora de plantearse aprender un idioma, todos los alumnos dudan ante cuál ponerse. Si se quiere empezar desde cero, la elección se complica. El portal Excite ha publicado cuáles son los idiomas más demandados en las ofertas de trabajo, lo que podría ayudar a los trabajadores a elegir una lengua entre todas las que se ofertan en su localidad.

Según los datos publicados en Universia, el alemán, el chino mandarín y el inglés son las lenguas que más ofertas de trabajo acaparan. Por ejemplo el alemán es muy demandado ya que Alemania tiene un objetivo de llegar al pleno empleo en 2015.

China se ha puesto en la mente de todos después de cerrar los tratos que tuvieron lugar la semana pasada y se ha colocado en el centro del interés empresarial español. Para poder culminar con éxito las relaciones comerciales con este país, se hace imprescindible que los empleados hablen ese idioma o al menos el inglés, que es la lengua común para comunicarse en todo el mundo y que es la más demandada en todas las academias.

Según el diario Herald Scottland, no cesa de aumentar el número de empresas británicas que eligen el alemán como idioma estudiado por sus trabajadores. Tanto es así que esta lengua ha adelantado al francés, que era la que tradicionalmente se elegía.

Puerta de Brandemburgo

Las empresas indican que buscan la excelencia de los alumnos de idiomas alemanes, a los cuales no se les permite acceder a una titulación universitaria si al menos no hablan dos lenguas. Otro de los motivos es que Alemania es el segundo país con más relaciones comerciales con el Reino Unido, por lo que dominar su lengua supondrá unos negocios más fluidos en ambos sentidos.

Para los alumnos británicos aprender alemán es una tarea difícil pero se simplifica gracias a que el inglés ha tomado prestadas algunas palabras alemanas en su vocabulario habitual como kindergarten (guardería).

Imagen de Jonay

Seguimos seleccionando los mejores vídeos de YouTube para aprender otros idiomas. Hoy le ha llegado el turno al alemán y concretamente a las palabras que tienen que ver con la cocina. He aquí un vídeo en el que tras cada frase dejan un tiempo para pronunciarla en casa potenciando y facilitando la memorización de este vocabulario tan práctico para cocineros.

Esta semana se ha conocido la propuesta del francés Michel Barnier, comisario europeo de Mercado Interior, para crear un sistema de patentes más barato y eficaz para la UE. En su propuesta, los únicos idiomas aceptados para presentar las patentes son inglés, francés y alemán. Se cae, pues, el castellano de esta iniciativa, lo que dejará a los inventores españoles con dos posibilidades, o bien mandar traducir sus patentes o bien aprender una segunda lengua para poder defenderlas.

Las personas dedicadas a la invención y al descubrimiento de objetos que quieran ser patentados dependen, pues, de conocer otras lenguas además de su lengua materna. Esta iniciativa potenciará la transmisión del conocimiento entre los 25 países que constituyen la UE y es una ocasión única no solo para aprender nuevos idiomas sino para practicarlos con otros expertos de nuestros campos de conocimiento.

Eso sí, en la propuesta (que actualmente bloquea España) se indica que en caso de litigio el titular de la patente debe correr con los gastos de traducirla a la lengua de quien presuntamente esté violando sus derechos. Estaremos muy atentos al desarrollo de esta información.

El alemán es uno de los idiomas más extendidos en la actualidad, y es también el que tiene más hablantes nativos en la Unión Europea, cerca de 100 millones de personas, lo que es un 13% de todos los europeos. Esta lengua se habla principalmente en Alemania, Austria, Liechtenstein, en dos tercios de Suiza, en dos tercios de la provincia del Tirol del Sur (en Italia), en dos pequeños cantones del este de Bélgica y en algunos pueblos fronterizos del condado de Jutlandia meridional (Nordschleswig) en Dinamarca.

Se le considera el tercer idioma más enseñado como lengua extranjera en todo el mundo,[cita requerida] el segundo en Europa y el tercero en Estados Unidos después del español y el francés. Con más de 150 millones de personas hablantes de alemán en 38 países del mundo, apenas sorprende que el uso del idioma varíe. Como el inglés, y el español, el alemán es un idioma pluricéntrico con tres centros principales: Alemania, Austria y Suiza.

Aunque utilizamos el término “alemán” para referirnos al idioma escrito, en el terreno hablado existe una amplia variedad de dialectos a lo largo y ancho del territorio germanohablante. El alemán estándar, conocido como Hochdeutsch, no se originó a partir de un dialecto concreto, sino que se creó a partir de los diversos dialectos (sobre todo los centrales y sureños) como lengua escrita. Ya desde el siglo XV, ésta permitía la comunicación entre los mismos, pero a la hora de hablar no existía un patrón unificado. La creación de una pronunciación estándar se hizo necesaria por el aumento en importancia del teatro en el siglo XIX que llevó a los responsables de las compañías a encontrar una forma de recitar única que fuera entendida en todo el territorio. Así se creó el “Bühnendeutsch” o “alemán de escenario”, que al final se convirtió en la pronunciación ideal del idioma alemán, aunque alguno de sus preceptos como que “-ig” = /ç/; no obedecen a razones lingüísticas sino acústicas.

Vía Wikipedia