Cuando estás aprendiendo un idioma, toda ayuda es poca y en este caso, si además viene de una organización tan reconocida como la Real Academia Española, pues mejor que mejor. El nuevo diccionario online de la RAE estará enfocado a aquellos estudiantes de español como lengua extranjera y estará disponible a finales de 2011.


Stefan Ruhstaller —profesor de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y director académico de su Máster de español como lengua extranjera— y su equipo han detectado la necesidad de una buena obra lexicográfica destinada a un creciente público estudiante del español y con un nivel medio de competencia del idioma que esté «al nivel de las mejores obras del género existentes para otros idiomas». «Queremos un nuevo instrumento eficaz y de difusión universal que potencie y mejore el aprendizaje de este idioma pujante».

La necesidad del dominio de idiomas es hoy prioritaria para cualquier país. La enseñanza de otras lenguas es fuente de riqueza, de intercambio cultural y comercial. En este sentido, la decisiva apuesta de las instituciones por la enseñanza del español como lengua extranjera convierte en necesaria la elaboración de buenos materiales didácticos, entre ellos un «un buen diccionario para estudiantes».

Como referencia está la enseñanza del inglés como segunda lengua, que cuenta con una larga tradición, obras de calidad y una dura competencia entre editoriales tan prestigiosas como Oxford o Cambridge por elaborar los mejores diccionarios.

Así pues, si estás aprendiendo español y quieres un buen diccionario, espera que lancen esta obra porque seguro que te ayudará en tus clases.

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Esta semana se ha conocido la propuesta del francés Michel Barnier, comisario europeo de Mercado Interior, para crear un sistema de patentes más barato y eficaz para la UE. En su propuesta, los únicos idiomas aceptados para presentar las patentes son inglés, francés y alemán. Se cae, pues, el castellano de esta iniciativa, lo que dejará a los inventores españoles con dos posibilidades, o bien mandar traducir sus patentes o bien aprender una segunda lengua para poder defenderlas.

Las personas dedicadas a la invención y al descubrimiento de objetos que quieran ser patentados dependen, pues, de conocer otras lenguas además de su lengua materna. Esta iniciativa potenciará la transmisión del conocimiento entre los 25 países que constituyen la UE y es una ocasión única no solo para aprender nuevos idiomas sino para practicarlos con otros expertos de nuestros campos de conocimiento.

Eso sí, en la propuesta (que actualmente bloquea España) se indica que en caso de litigio el titular de la patente debe correr con los gastos de traducirla a la lengua de quien presuntamente esté violando sus derechos. Estaremos muy atentos al desarrollo de esta información.

Las Naciones Unidas eligieron el pasado 23 de abril como el día mundial de la lengua inglesa, coincidiendo con el aniversario de la muerte de William Shakespeare. Con este ya son seis los días mundiales que conmemoran distintas lenguas y culturas.

En marzo se conmemoró el día mundial del idioma francés que se viene a unir al resto de días conmemorativos de idiomas existentes: árabe, chino, ruso y español. Con la celebración del día del idioma inglés, la ONU ratifica este idioma como la lengua franca de nuestros días, y recuerda que a lo largo de su historia ha absorbido palabras de otros idiomas como el francés, el latín o el griego.

El día mundial del francés se celebra el 20 de marzo, coincidiendo con el aniversario de la fundación de la organización La Francophonie. El día del idioma ruso será el 6 de junio, el aniversario de Aleksandr Pushkin; el día del idioma árabe es el 18 de diciembre, cuando la Asamblea General de la ONU aprobó este idioma como oficial y el día del español será el 12 de octubre. Aún tienen que votar qué día se celebrará el Día del Idioma Chino.

El Ministerio de Educación y el British Council han realizado un estudio sobre la experiencia de la introducción de la enseñanza bilingüe en 120 colegios públicos españoles, en el que se ha sacado la conclusión de que el alumno bilingüe no sólo aprende más deprisa sino que además se maneja mejor en castellano.

Como comenta el profesor de la Universidad de La Laguna especialista en lenguas extranjeras Plácido Bazo, “el peso cognitivo que supone realizar un aprendizaje con doble simetría de habilidades lectoescritoras, que no sólo aumenta el tiempo de dedicación a estas técnicas, sino que aumenta las habilidades de pensamiento al integrar las dobles formas y estrategias de cada una de las lenguas”. Y añade que es ese esfuerzo que una parte de alumnado no puede realizar el que obliga a reconocer un abandono o fracaso cercano al 10%.

El jefe de Neurología del Hospital La Paz (Madrid), Exuperio Díez Tejedor, afirma que dado que el lenguaje es “una herramienta del conocimiento”, si este está más desarrollado, “puede ser que los niños aprendan más“. “Les sería más fácil leer y comprender”, afirma. La causa es clara: “El cerebro es un órgano que está en continua remodelación”. Y el aprendizaje de un idioma (o de dos) estimula su plasticidad. Sin embargo, este miembro de la Sociedad Española de Neurología (SEN) tiene un reparo de fondo: “Tampoco los estudios que se han hecho en España con niños que son bilingües -catalanes, gallegos, valencianos- demuestran una gran diferencia con los que son monolingües”.

Hay muchas maneras de aprender español y en lcase con un profesor nativo es la mejor manera de hacerlo. Como hemos dicho en otras ocasiones, este trabajo no tendría sentido si en casa el alumno no siguiera haciendo su parte, repasando y practicando lo aprendido.

Hoy os traemos un manual bastante interesante para los que están aprendiendo castellano, especialmente aquellos que provienen del mundo angloparlante, ya que ha sido realizado especialmente para ellos por parte de la Academia Norteamericana de la Lengua (ANLE). En el libro “Hablando bien se entiende la gente” se hace especial hincapié en los errores más comunes que realizan aquellos que hablan Spanglish, en un intento por mejorar su español.

Los ejemplos de expresiones que corrigen son variados, desde “aplicar un trabajo”, hasta un candidato “corre” para ser alcalde y otros errores comunes como traducir “billón” por “billion” del inglés, cuando en castellano son “mil millones”. El libro está dividido en seis capítulos en los que se repasan los errores más comunes que comete un angloparlante cuando se enfrenta al castellano hablado y escrito.

El libro está editado por Santillana pero de momento sólo está a la venta en EEUU.