A lo largo de la historia, la enseñanza de idiomas y su metodología han ido evolucionando y mejorando de forma que hemos llegado a una forma de enseñar idiomas que tiene el objetivo de la comunicación efectiva: la metodología comunicativa. 

Esta metodología consiste en adquirir la lengua a través de situaciones reales concretas en las que se combinan todas las destrezas que combinan un idioma; esto es, que no debemos separar, por ejemplo, la gramática del léxico o de la comprensión auditiva, sino que hay que trabajarlas en su conjunto, ya que en el momento de la comunicación aparecen también combinadas.

De esta forma, siempre que preparemos una unidad didáctica, hemos de tener en cuenta que debe trabajar en todas las habilidades comunicativas.

Comunicación

A la hora de elaborar una unidad didáctica, deberemos crear primero el “esqueleto” de la misma, es decir, la relación temas que se tratarán en conexión. Por ello, hemos de tener en cuenta que habrá que combinar la gramática, con las habilidades orales, la capacidad auditiva y de comprensión tanto oral como escrita y la expresión oral y escrita.

El alumno deberá aprender de este modo la gramática, los géneros discursivos, las funciones comunicativas, los comportamientos socioculturales de la lengua que estudia (ya que difieren entre los diferentes países), las estrategias pragmáticas, la cultura y, por último, pero no menos importante, la fonética, que parece que a veces se queda de lado.

La combinación de todos estos factores hace que el alumno sea competente en la comunicación y pueda realizarla de forma efectiva.

Por eso en Babelia Formación seguimos la metodología comunicativa; por eso y porque creemos en ella, ya que vemos que es mucho mejor esta forma de aprender, que a la “antigua usanza” , cuando se trabajaba sólo la conjugación de los verbos y no se enseñaba, por ejemplo, cómo se pide un vaso de agua en español.

Os recomendamos a todos los profesores que tratéis de enseñar de esta manera.

Anuncios

La palabra “políglota” se emplea para definir a la persona que habla varias lenguas.

A veces hablamos de conocidos que hablan 3 ó 4 idiomas y nos parece excesivo. Se comenta la dificultad de no confundir los idiomas entre sí, como parece normal que ocurra con idiomas de raíces similares.
También se habla a veces de cuando una de las lenguas aprendidas se hace más fuerte que otra de ellas y la colapsa, de forma que podemos entender la lengua colapsada, pero no somos capaces de hablarla. Es difícil establecer el control de varias lenguas cuando se hablan al mismo nivel.

Sin embargo, el londinense Alex Rawling, no parece tener ninguno de estos problemas, ya que es capaz de hablar 11 lenguas con fluidez; tanto es así, que ganó un concurso en el que se buscaba a la persona más políglota del Reino Unido.

¿seremos nosotros capaces de llegar a este nivel? No lo sabemos, pero seguiremos intentándolo con nuestras clases de idiomas para empresas.

Después de la visita de Angela Merkel a España la semana pasada, ha quedado claro que las personas que sepan alemán estarán mejor preparadas para irse a trabajar a su país, por lo que se ha disparado la demanda de este idioma en todas las academias. En Babelia Formación también hemos notado un ligero aumento, ya que las empresas que cuenten con trabajadores que hablen alemán también estarán mejor posicionadas para hacer negocio con Alemania.

No obstante, solo los trabajadores más cualificados podrán trabajar fuera de España así que esta demanda se ha visto aumentada sobre todo en ingenieros y licenciados. Los cursos intensivos son los más demandados para este tipo de trbajadores, aunque es cierto que la lengua alemana requiere mucho trabajo para ser aprendida correctamente.

El mayor problema de los trabajadores que comienzan a aprender alemán es que van a necesitar al menos un par de años hasta alcanzar el nivel requerido por las autoridades germánicas para acoger nuevos trabajadores en su país.

Hasta ahora, los lingüistas estaban de acuerdo en que la longitud de las palabras de una lengua dependía de la frecuencia de uso de las palabras. Sin embargo, un reciente estudio publicado por Physorg indica que la longitud de las palabras en realidad tiene más que ver con la cantidad de información que proporcionan los términos en vez de con su frecuencia de uso.

El estudio se realizó en el MIT, donde analizaron 11 idiomas europeos en textos similares contando la frecuencia de aparición de ciertos pares de palabras en una secuencia. Asumieron que cuanto más predecible es una palabra, lleva menos información ya que esta depende del contexto

En este estudio, la longitud de una palabra estaba relacionada con la transmisión de información en un lenguaje más eficiente que además hacía que fuera más fácil comprender los discursos. Las palabras más cortas que llevan menos información serían fundamentales en el discurso para poder entenderlo mientras que las más largas llevan más información pero obstaculizan la comprensión.

En ocasiones una misma empresa tiene dos sedes y necesita que los trabajadores de ambas dominen un idioma extranjero. Lo más habitual es que cada una de las sedes gestione la academia local que le proponga las condiciones más ventajosas en cuanto a calidad de la enseñanza, horarios y profesores, pero en ocasiones merece la pena que lo realice una sola empresa.

Las pequeñas academias no se pueden permitir tener varias sedes y si las tienen no tienen por qué coincidir con las de la empresa que necesitan, por lo que es importante tener la enseñanza centralizada. En ocasiones una solución para este tipo de empresas es el aprendizaje de idiomas por teléfono con lo que se evitan el desplazamiento del profesor pero tiene la desventaja de que se pierden las interacciones del cara a cara.

En cualquier caso, que una misma empresa lleve la formación en idiomas de varias sedes puede ayudar a comparar mejor los niveles de los diversos trabajadores ya que se trabaja con un mismo baremo y con métodos de enseñanza similares.

Un estudio de la Universidad de Granada ha demostrado que el bilingüismo mejora las capacidades de atención y la memoria. Esta investigación no viene sino a confirmar que hablar más de una lengua tiene más ventajas de las meramente comunicativas.

Para llegar a esta conclusión, los científicos de la Universidad de Granada han llevado a cabo una serie de experimentos con personas bilingües en español y en inglés que utilizaban con frecuencia ambas lenguas. Los sujetos eran sometidos a una serie de pruebas en las que se medía el tiempo de respuesta y su actividad cerebral. Sus resultados muestran que una persona bilingüe “activa” los dos idiomas a la vez incluso en situaciones en que necesita solo uno, una activación que unas veces supone una ventaja y otras una dificultad.

Para resolver el conflicto entre los dos idiomas que se activan y que la persona pueda seleccionar el que es apropiado es necesaria la actuación de un mecanismo atencional que implica la parte prefrontal del cerebro y que inhibe aquel término que en el contexto no es apropiado, demostrando que se puede ignorar información interna. Tras las pruebas llevadas a cabo, los investigadores han demostrado que el cerebro puede responder de forma diferente con entrenamiento y que el aprendizaje de otro idioma es, de algún modo, un entrenamiento.

Según el diario Herald Scottland, no cesa de aumentar el número de empresas británicas que eligen el alemán como idioma estudiado por sus trabajadores. Tanto es así que esta lengua ha adelantado al francés, que era la que tradicionalmente se elegía.

Puerta de Brandemburgo

Las empresas indican que buscan la excelencia de los alumnos de idiomas alemanes, a los cuales no se les permite acceder a una titulación universitaria si al menos no hablan dos lenguas. Otro de los motivos es que Alemania es el segundo país con más relaciones comerciales con el Reino Unido, por lo que dominar su lengua supondrá unos negocios más fluidos en ambos sentidos.

Para los alumnos británicos aprender alemán es una tarea difícil pero se simplifica gracias a que el inglés ha tomado prestadas algunas palabras alemanas en su vocabulario habitual como kindergarten (guardería).

Imagen de Jonay